Buscador interno: encuentra de más y de menos
El buscador interno se ha vuelto imprevisible en una tienda de repuestos con algo más de 1.200 referencias. El desplegable encuentra una pieza si se escribe parte de la referencia, pero al pulsar Enter aparecen decenas de resultados flojos; con una errata común, en cambio, devuelve cero. Antes de cambiar de herramienta he revisado esto: - títulos y descripciones sin abreviaturas raras; - referencias visibles en cada variante; - algunos sinónimos para nombres habituales; - productos publicados y disponibles en catálogo. Lo que no sé decidir es si arreglar primero los datos y registrar mejor las búsquedas sin resultado, o aceptar que el motor nativo se queda corto. Me vendrían bien criterios para saber cuándo compensa instalar una búsqueda externa sin añadir otra capa lenta a la tienda.

Separaría el autocompletado de la página completa porque pueden consultar campos y reglas distintas. Guarda para cada búsqueda la consulta, número de resultados, primer producto pulsado y compra posterior. Luego clasifica las veinte consultas con más uso: referencia exacta, referencia parcial, nombre común, compatibilidad y errata. Si el motor nativo falla en varias de esas consultas de intención alta incluso con el catálogo bien estructurado, ya tienes un motivo concreto para probar otra solución. Si falla sobre todo donde faltan atributos, cambiar el buscador solo esconderá el desorden.
Haría una comprobación corta con diez productos: título, SKU de variante, marca, compatibilidad, categoría y estado de visibilidad. Después probaría la misma consulta en sugerencias y en resultados completos, tanto en móvil como en escritorio. Si cambian los campos buscables entre ambas vistas, documenta ese hueco antes de tocar relevancia o contratar una aplicación.
¿Los cero resultados vienen de clientes o de pruebas vuestras? Miraría consultas reales antes de añadir sinónimos: a veces el equipo busca por SKU y el comprador por modelo o uso.
No daría por hecho que más resultados es mejor. Para repuestos, enseñar veinte piezas parecidas pero incompatibles puede ser peor que un cero bien explicado. Pondría compatibilidad por encima de popularidad y, cuando no haya coincidencia segura, ofrecería categoría, modelos cercanos y una forma rápida de pedir ayuda.